miércoles, 19 de noviembre de 2008

La comida del perro

-¿No le habías dicho a la vecina de abajo que le diera de comer al perro?
- Sí, ¿por?
- Porque se ha muerto.
- ¡Vaya! Bueno, ya estaba mayor. ¿Y el perro?

2 comentarios:

Érika Gael dijo...

¡Has vuelto y yo sin enterarme!

¡Dios mío, todo lo que tengo por delante hasta que me ponga al día! jejeje

Pues gracias por la colaboración de alumna a alumna por un lado, que he visto hace un rato el mail ;), y también gracias por los ánimos por otro... Uff, no sabes lo mucho que envidio a la gente disciplinada, como tú, que hace copias de seguridad. Aunque a partir de ahora doy por aprendida la lección y no pienso dejar que me venza la pereza. Es que además de todo el material de la novela, perdí un montón de cosas personales, como fotos, videos y demás, así como los apuntes de la facultad, que he tenido que ponerme esta semana a pasarlos a limpio desde cero (y no son pocos, como bien sabes), e incluso otra novela que tenía a medias y que ya no existe :(.

En fin... cosas que pasan sin que lo esperes y que tienes que aprender a enfrentar. Lo llevo mejor de lo que pensaba, de todas formas.

Y tú qué tal? Me alegra que hayas sacado al menos un huequecito para devolverle la vida a este blog. En cuanto lea las nuevas actualizaciones te comento!

Besosss

Anónimo dijo...

Lo prometido es deuda. Entro en el blog y me sorprende la delicadeza y la valentía de los relatos. No puedo postearlos todos así que adjunto mi comentario a este primero. Mi enhorabuena. Trasgu